17 de diciembre de 2014

Prueba a Dios

Como emprendedores sabemos que a veces las cosas no salen como pensábamos o como deseamos. En ocasiones podemos desanimarnos y cuestionar a Dios exigiendo sus bendiciones, pero ¿te has puesto a pensar si eres tú el responsable de que esas bendiciones no lleguen?

Hoy quiero darte un consejo: Si quieres que te vaya bien, dale a Dios lo que es de Él aún ANTES DE QUE TE LO DE y verás como la promesa de nuestro Dios se cumplirá en ti. 

"Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde". Malaquías 3:10


Soy Contadora y por lo tanto me gusta mantener las finanzas de mi hogar en orden. Mi esposo y yo (inspirados en la fidelidad de mi mamá y las promesas de nuestro Dios) desde hace 10 años decidimos no solo dar el diezmo, sino otro 10% de ofrenda. 

Podría contarte todas las maneras maravillosas en que Dios se ha manifestado al cumplir su promesa, pero ahora solo quiero compartir la más reciente.
Hace unos meses comencé un pequeño negocio, más que todo como manera de mantenerme ocupada después de la muerte de mi mamá. Una noche que me cuestionaba si este negocio iba a despegar (yo nunca he sido buena para vender) sentí que Dios me decía: "Probadme en esto", así que decidí entregar ese Sábado el diezmo y el 10% de ofrenda de la utilidad que todavía NO HABÍA VENDIDO. 

No tengo palabras para agradecer a Dios por sus bendiciones y porque siempre cumple sus promesas. 

"Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que se arrepienta. ¿Lo ha dicho El, y no lo hará?, ¿ha hablado, y no lo cumplirá?" Números 23:19

Dios no necesita mi dinero, pero es una manera de demostrar que dependo de Él, que todo lo que tengo es porque Él me lo da, NADA es mío, soy su mayordomo y debo ser cuidadosa con lo que me da (tiempo, dinero, talentos). Pero sobre todo es una muestra de FIDELIDAD.

Un pretexto que algunos ponen es: "Qué hacen con el dinero" mi respuesta es que ese NO es asunto mío, quienes lo administran, si lo hacen bien o no, ellos son responsables ante Dios por administrar dinero sagrado, yo hice lo que me corresponde, si no lo hiciera sería culpable de ROBAR a Dios 

"¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me estáis robando. Pero decís: ``¿En qué te hemos robado? En los diezmos y en las ofrendas". Malaquías 3:9

De maneras asombrosas puedo constatar que el 80% bendecido por Dios rinde más que el 100% sin Su bendición.

Así que te invito para que hagas tuya esta promesa y "pruebes" al Dios de la abundancia.

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